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Momento Educativo CONSTRUYENDO LA INTELIGENCIA
Piaget menciona que entre los 2 y 3 años de edad, los niños desarrollan sus habilidades intelectuales con mayor énfasis que otras áreas. Sin embargo, es necesario para lograr que el niño, en cualquier etapa de su vida, tenga éxito en el ámbito intelectual, no se debe descuidar los demás aspectos: emocional, lingüístico y motor. La inteligencia es considerada como la capacidad de procesar la información y utilizarla para resolver problemas de la vida cotidiana. Según este criterio sería un error decir que sólo es inteligente aquella persona que puede solucionar problemas matemáticos o lógicos, ya que estaríamos dejando de lado aquellas capacidades personales que permiten enfrentar problemas relacionados al bienestar personal y a la convivencia social. Cuando hablamos de inteligencia hacemos referencia también a aquellos procesos cognitivos como la atención, concentración, la memoria, el aprendizaje, etc., ya que el funcionamiento de estas variables sumado a una adecuada nutrición y un ambiente familiar favorable permiten constituirla. La inteligencia, en la primera infancia, se desarrolla a partir de experiencias sensoriomotrices, es decir, de situaciones que den la oportunidad al niño de explorar y descubrir a través de los sentidos y el movimiento, siendo el cuerpo el instrumento más importante para potenciar las funciones cognitivas. Las funciones cognitivas, son requisitos básicos para el desarrollo de la inteligencia. La adquisición de estas funciones sirve para que el niño logre interiorizar la información que recibe del exterior y permite la autorregulación de su organismo, es decir, le permite adquirir las experiencias necesarias para adaptarse a nuevas situaciones. Entre las principales funciones cognitivas, las que debemos tener siempre en cuenta son las siguientes:
Para desarrollar estas habilidades podemos realizar cualquiera de las siguientes actividades:
Lic. Esp. Juvitza Panez Salazar
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